La sierra d’irta, situada en el extremo septentrional de la Comunidad Valenciana, es una alineación montañosa con 573 m. de altura máxima y 15 Km. De fachada litoral. La ausencia histórica de asentamientos humanos de importancia y el abandono progresivo de la explotación agrícola y ganadera que durante siglos ha soportado, permiten la presencia de valores naturales y etiológicos por los que sera protegida próximamente bajo la figura de Parque Natural.
En Irta destacan los ambientes litorales representados por acantilados de 40 m. de altura, junto con otros menores que alternan con pequeñas calas donde se forman playas de arena y reducidos campos de dunas. Las rocas sumergidas o batidas por las olas albergan comunidades marinas en buen estado de conservación y, en los acantilados de mayor altura, pueden observarse aves marinas como el cormorán moñudo y los raros halcón de la reina y gaviota de adouin. En las zonas bajas se encuentra una vegetación propia de ambientes marinos, con presencia de espicies botánicas exclusivas de este segmento litoral que se combinan con otras de distribución más amplia a las que la brisa marina presta caprichosas formas.
La Sierra de Irta cuenta con un sistema de señalización que nos dirige por algunos de los caminos de más fácil acceso; los puntos de inicio de itinerarios se encuentran a lo largo de la carretera que recorre la Costa Sur. Los caminos señalizados con indicadores de madera son pistas de tierra adecuadas para transitar con diversos medios.
Existe la posibilidad de realizar recorridos a caballo, así como recorridos a pie por los senderos de la parte alta de la sierra, dotados con un sistema de señalización específico. En la Sierra de Irta podemos visitar la ermita de San Antonio que data del siglo XVI. El conjunto está formado por la propia ermita, la casa del ermitaño y la hospedería que delimitan un patio desde cuyo pretil se divisa una excelente panorámica.